
La lista entra. La cotización sale.
MIYA cotizó $27.8 M sobre solicitudes que antes esperaban su turno. La lista de treinta renglones sigue llegando igual; lo que cambió es que regresa lista para cotizar.
Lo que se puso frente al cliente.
en cotizaciones creadas en el Odoo de MIYA, sobre trabajo que antes no alcanzaba a hacerse
280 cotizaciones creadas en Odoorenglones de listas de clientes procesados contra el catálogo de MIYA
en 483 solicitudes con listabúsquedas de producto que ya no tuvieron que empezar desde cero
5,668 productos puestos frente al clienteEn protección contra incendio la pregunta es qué cumple.
El cliente manda treinta renglones con descripciones de lo que necesita, no con las claves del catálogo de MIYA. Alguien tiene que traducir renglón por renglón: entender qué se está pidiendo, encontrarlo en un catálogo amplio, verificar que cumpla la norma que aplica y reunir la ficha que lo respalda.
Ese trabajo no genera un documento, no se factura y no se cuenta en ningún reporte. Pero es el que decide si la propuesta sale hoy o la semana que entra, y se lleva las horas de la persona que más sabe del catálogo, que es justo la que más ocupada está.
La misma lista, otro punto de partida.
Cada renglón se lee, se interpreta y se busca a mano en el catálogo.
La lista regresa procesada contra catálogo, completa, no a medias.
La búsqueda de producto empieza en blanco cada vez, aunque ya se haya hecho antes.
511 búsquedas ejecutadas sobre el catálogo de MIYA, con los productos ya puestos frente al cliente.
La ficha técnica y el certificado se localizan uno por uno y se adjuntan al correo.
La documentación que respalda la selección va con la respuesta.
La cotización se captura al final, cuando ya se agotó el día.
Queda creada en el Odoo de MIYA cuando la solicitud lo amerita.

Más solicitudes atendidas con la misma gente.
El cuello de botella de MIYA nunca fue cotizar. Era todo lo que pasa antes.
Cuando lo que se pide toca certificación o proyecto, decide alguien de MIYA. Ahora decide sobre trabajo ya preparado, no sobre una lista en blanco.
Quien más sabe del catálogo entra donde hace falta su criterio, no en las treinta traducciones previas.
En este giro la documentación es parte de la venta. Cuando sale junto con la propuesta, el comprador puede meter la compra a autorizar el mismo día.
Cómo se midióDatos de producción auditados al 23 de septiembre de 2026, con el tráfico de prueba excluido antes de contar. MIYA opera con su equipo y con Peaking dentro del mismo flujo: este caso mide trabajo ejecutado, no operación autónoma.
Otra operación, otro problema.
You've got this.
Agende su demo y vea qué pasa cuando una lista de su propio catálogo entra a Peaking.